Me asombra lo fácil que resulta insultar, gritar, pelear... lo vemos a menudo y lo practicamos constantemente.Nos cuesta menos decir algo feo que algo bonito y no entiendo porque, ya que debería ser mucho más fácil decir cosas agradables que desagradables.
También es verdad que no nos atrevemos a decir nuestros sentimientos, y cuando éstos son malos estan impulsados por la rabia y el odio y, tal vez, sean éstos los que nos den el empujón y por lo tanto el atrevimiento para decir las cosas feas a las que estamos acostumbrados.
Asi por costumbre sabemos odiar mejor que amar, se hace con mas intensidad y eso si que se suele hacer para siempre.
No sabemos alimentar las relaciones personales y este ir y venir de la vida también nos deja a medio camino de la leccion del arte de amar.
La facilidad de palabra con la que insultamos debemos ponerla a disposicion de la amabilidad tan asuente en estos días en los que la xenofobia, la homofobia, el sexismo entre otros, nos hacen poseedores del peor de los discursos.
Te mando un beso amiga, tengo ganas de verte. keniata
ResponderEliminarYo a ti también jejej ojeando el blog me encuentro con estas cosas y me hace mucha ilusión. Muchos besos
ResponderEliminarMarea